En vez de una escalera en una esquina, esta piscina tiene una escalinata que ocupa todo el ancho: se entra de a poco y los escalones sirven para sentarse con el agua a la cintura.
Por dentro está terminada en mármol pulido, que deja el agua de un verde claro y luminoso. El solárium color arena la rodea por completo y deja lugar de sobra para reposeras.